
ños
después de la invasión
musulmana del siglo VIII, los foramontanos,
cobijados hasta entonces en las montañas
del norte, emprenden la dura aventura
de la repoblación que da nueva
vida a la meseta.
Pueblan y cultivan las tierras, surgen aldeas, se fundan monasterios, …
Así, en el norte de la provincia de Burgos, comienza el nacimiento
de Castilla Vieja.